Detergente para la ropa: cómo elegir y ahorrar
Detergente en polvo, líquido o cápsulas: cuál sale más barato por lavado, cómo dosificar bien y qué mirar en la etiqueta para ahorrar sin perder eficacia.
En el detergente, el precio del envase engaña: lo que cuenta es el precio por lavado. Se calcula dividiendo el precio entre el número de lavados que indica la etiqueta.
En este artículo
El detergente es uno de los productos de limpieza que más se compra, y también uno de los que más confunden al comparar. Un envase grande parece una buena oferta, un bidón de líquido parece más económico que unas cápsulas y la etiqueta promete decenas de lavados. Para decidir con criterio hay una sola cuenta que merece la pena hacer: cuánto cuesta cada lavado.
Los formatos más habituales
El detergente en polvo suele ser competitivo por lavado y resulta adecuado para la ropa blanca o muy sucia, aunque puede dejar residuos si se sobredosifica o se usa en programas fríos. El líquido es cómodo, se disuelve bien en agua fría y es práctico para programas cortos y prendas de color. Las cápsulas o pastillas llevan la dosis ya medida, lo que evita pasarse, aunque pueden salir más caras por lavado. Y los concentrados necesitan menos producto por lavado, pero hay que comparar con el número de lavados que indica la etiqueta.
No hay un formato mejor para todos. Depende de tu lavadora, del agua de tu zona y de cómo laves.
El truco: calcula el precio por lavado
El precio por litro o por kilo no basta, porque cada detergente indica un número de lavados distinto por envase. La fórmula es sencilla: el precio por lavado es el precio del envase dividido entre el número de lavados.
Un ejemplo ilustrativo, con números inventados solo para explicar el método: un envase de 12 € para 40 lavados cuesta 0,30 € por lavado, y otro de 9 € para 25 lavados cuesta 0,36 € por lavado. Aunque el segundo cuesta menos en total, sale más caro por lavado. Ten en cuenta, además, que el número de lavados anunciado se calcula con una dosis de referencia, y tu dosis real puede ser distinta. Es el mismo principio del precio por kilo o litro aplicado a otra unidad.
Cómo dosificar bien
La tabla de dosificación del envase depende de la dureza del agua, del grado de suciedad y de la carga de la lavadora. Seguirla importa más de lo que parece: usar de más no limpia mejor, puede dejar restos en la ropa y en la máquina y encarece cada lavado. Si el agua de tu zona es blanda, probablemente necesites menos producto, y llenar la lavadora de forma razonable evita lavar con poca carga, que sale más caro por prenda.
Otras formas de ahorrar
Lavar a temperaturas moderadas, cuando la ropa lo permita, consume menos energía, y elegir el programa adecuado a la suciedad real evita gasto inútil. También puedes comparar marca blanca y marca de fabricante con el método de este artículo, y aprovechar ofertas solo si el producto se conserva bien y lo vas a usar (cómo valorarlas).
Qué mirar en la etiqueta
Busca el número de lavados y la dosificación, las indicaciones de uso (tipo de ropa y temperatura) y las advertencias de seguridad. Los detergentes, y sobre todo las cápsulas, deben mantenerse fuera del alcance de niños y mascotas. Si tienes la piel sensible, consulta las indicaciones del fabricante y, ante dudas, a un profesional.
Preguntas que suelen surgir
¿Compensa el concentrado? Si el precio por lavado es menor y dosificas bien, sí. ¿Hace falta suavizante? Es opcional, y si lo usas, dosifícalo según el envase, porque también aumenta el gasto. ¿Sirve la marca blanca? Puede ser una buena opción, siempre que compares el precio por lavado y la pruebes de una en una.
Aún no incluimos precios por supermercado de detergentes porque las fuentes que hemos revisado no ofrecen datos comparables por lavado. Los añadiremos cuando podamos respaldarlos.